Según lo estimado, lo visto aquí, en un blog irregular: no había posteado algo desde el 18 de julio del 2015 y ¿mi última entrada? nada deconstruida, por cierto.
Ya son casi 7 años y puedo decir que lo escrito ahí, pff - no era yo.
Mas bien, si lo fui, lo fui, pero ya no pienso igual, a excepción del dinero, eso siempre será igual.
Ahora, a mis casi 26 años, tengo un departamento que comparto con mi novio (concubino, pues), que al mismo tiempo hay algo que me dice que no se casaría conmigo.
"¿Le temerá al compromiso?" es algo que me he preguntado, aunque ya es suficiente compromiso estar viviendo juntos y estar criando a una perrita juntos. Sip, podría decir que ya soy madre, jaja es diferente el cargo y la responsabilidad pero de que la hay, la hay.
Si me pongo a recapacitar, a analizar todo lo que me ha pasado desde los 18 años, yo creo que si llegaría a las 10,000 palabras, increiblemente.
Hoy, sentada frente al monitor de mi novio, o nuestro monitor, debo admitir que esperaba una vida más fácil, sí, mucho más fácil. Tal vez porque no había pensado en todo de lo que tuve acceso cuando fui niño/adolescente. Todo me parecía un torbellino, lo cual sé hoy fue lo más normal posible, algo que no tenía cualquier chico en mi época.
Para pensarse, señores.
Ya no busco que alguien me lea.
Quizás nunca lo busqué.
A